Durante la pandemia, hemos visto hermosos ejemplos de personas que luchan por cuidar de los demás, para asegurarse de que tengan lo que necesitan, incluso para entretener a quienes se quedan en casa; Pero también tenemos la otra cara de la moneda con quienes, a pesar de la gravedad de lo que hemos pasado, se niegan a seguir las medidas preventivas pertinentes, como el uso de una máscara, y tratan de evadir a las autoridades, aunque sea implica algo. tan absurdo como fingir ser un perro …

En Asturias, España, dos turistas caminaban por una de las principales avenidas cuando fueron detenidos por elementos de la policía local pidiéndoles que usaran máscaras, pero sorprendentemente les dijeron a los guardias de la orden que no tenían que hacerlo, porque «eran perros». Inmediatamente después, uno de ellos se puso «a cuatro patas» y comenzó a comportarse como un perro, ladrando e incluso levantó «la pierna» mientras fingía orinar, lo que obviamente sorprendió a todos los transeúntes.

Según la Policía de Cangas de Onís, Asturias, encargada de atender este extraño caso, estos dos ya habían sido instruidos para que se colocaran máscaras faciales y accedieron a hacerlo, pero unos metros después, quizás pensando que ya habían escapado de la supervisión de las autoridades, lo retiraron. Cuando fueron capturados por la policía pidiéndoles que se volvieran a poner la máscara, fue entonces cuando ocurrió la «transformación» sorpresa en un perro.

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Por su conducta, la policía los arrestó y los acusó de alterar el orden público, insultar a la autoridad, además de intentar quebrantar las medidas preventivas dictadas por la autoridad al negarse a usar la máscara. , y es decir que España fue, en los primeros momentos, uno de los países más afectados por el Covid-19, tanto en número de contagiados como de fallecidos a consecuencia de ello. de esta enfermedad, y el riesgo no ha pasado, porque hay que temer una nueva epidemia.

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Es asombroso ver esta reacción de un par de hombres que parecen mayores, no son niños ni adolescentes juguetones, y eso es siempre y cuando no se apeguen a las reglas. medidas de autoridad, algunos son capaces de cualquier cosa. Ante tal absurdo, aún quedan flotando en el aire varias dudas, como si estos dos estaban borrachos, si llevaban puesto el cuello, si eran gente de la calle o si tenían un propietario, y por supuesto la mayor duda que nos acecha es si cuando son detenidos lo son. Fueron llevados a la cárcel … oa la perrera.