Después de tener un año entero en el que parecía sería ser una tragedia tras otra para Wladimir Rodrigues las cosas empezaron a cambiar para bien.

Este humilde servidor es originario de Río Grande del Norte, Brasil. Y por un año estuvo caminando más de 25 kilómetros diariamente solo para buscar un trabajo.

“Todos los días entregaba entre 30 o 40 currículum con la esperanza de que me llamaran para ofrecerme un puesto de trabajo pero eso no ocurría”.

Wladimir trabajo durante 18 años en un hospital que lamentablemente en el 2016 tuvo que cerrar sus puertas.
Al estar sin empleo este hombre se desempeñó como obrero de construcción pero en vista de la pandemia que hoy azota al mundo entero, covid-19, ese sector se paralizó, ocasionando un despido masivo en cuestión de días.

“Nuevamente estuve desempleado y con un montón de deudas encima”.

Por falta de dinero tuvo que entregar la vivienda en donde habitaba y fue gracias a un amigo que pudo conseguir una habitación para alquilar por unos meses.

Una mañana se dispuso nuevamente a caminar toda la ciudad ya que no tenía ni siquiera para pagar un autobús y entregar los currículum, cuando inesperadamente su suerte cambiaría y su vida daría un giro radical.

Mientras caminaba se topó con un joven muchacho que se encontraba en situación de calle.
“Me indigno verlo sentado en la calle pidiendo limosna”.

Así que Wladimir no pudo callar su molestia y le dijo al joven “tú tienes toda la juventud por delante, puedes sin dificultad alguna entregar currículum por toda la ciudad así como lo he estado haciendo yo. Hoy entregue 40 currículum y no pierdo la esperanza de que me llamen de algún lugar y tú lo único que piensas hacer es sentarte a esperar que alguien te dé una limosna”.

Para su sorpresa y suerte la psicóloga Ranaruza Costa estaba escuchando todo el sermón y validó cada una de las palabras dichas por Wladimir.

Tanto así que decidió regalarle $4 que tenía en su cartera para que pudiese regresar en bus y no tuviese que caminar un largo trayecto para volver a casa y además de eso publicó en sus redes sociales la historia junto con el currículum de Wladimir.

“Yo jamás pensé que al publicar esto en mis redes tendría una repercusión en tantas personas. Lo hice con la intención de crear conciencia en aquellos jóvenes que no parecen querer crecer como personas de bien y productivas, pero para la fortuna de él ahora puede escoger qué trabajo le conviene más”.

Después de esa publicación la suerte de Wladimir cambió por completo ya que muchas personas han decido ayudarlo económicamente, se han ofrecido a donarle ropa y sobre todo le han dado muchas propuestas de trabajo.

“No esperaba esto, de verdad jamás pensé que algo tan bueno pudiese pasarme a mí, estoy realmente feliz y agradecido”.

Su vida cambio drásticamente gracias a la acción desinteresada de la psicóloga con quien aún mantiene una linda relación de amistad.

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