Imagen: Instagram

Tiene 26 años y juntos tienen una hija de dos años. Vive rodeada de protección de organismos de seguridad y despistando a la policía oficial.
Es una activa usuaria de Twitter e Instagram.

Es una activa usuaria de Twitter e Instagram.

Fabiana Rosales es periodista, tiene 26 años y una hija que en mayo cumple dos años.

Una biografía casi común y corriente.

Si no fuera por el casi.

Fabiana es desde la semana pasada la primera dama encargada de Venezuela. Un singular cargo que está dado por la investidura de su esposo: el presidente encargado Juan Guaidó.

Guaidó, de 35 años, es presidente de la Asamblea Nacional, que es de mayoría opositora a Nicolás Maduro y que no lo reconoce como presidente válido. Lo considera un usurpador.

El artículo 233 de la Constitución venezolana obliga al presidente de la Asamblea Nacional a asumir la presidencia en un caso como ese. Por eso Guaidó se convirtió en la cara de la esperanza de Venezuela y Fabiana es su compañera en esta tarea.

UNA INFLUENCER

Fabiana es una activa ususaria de las redes sociales. En su cuenta de Instagram @FabiiRosales tiene 228 mil seguidores y allí postea todo el tiempo fotos con su hija Miranda y su esposo. Tanto en escenas domésticas como en actos públicos.

Es una mujer muy religiosa. Cuando pequeña fue monaguilla en la iglesia de su pueblo. Nació en 1992 en el estado de Mérida y el 2013 se licenció en Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Rafael Belloso Chabín.

Hace seis años llegó a trabajar a la Asamblea Nacional y conoció a Guaidó.

Se define como amiga de los animales y la vida natural. Una de sus mejores amigas es Lilian Tintori, la esposa de otro líder opositor, Leopoldo López.

MENSAJES DE APOYO

Cuando su marido asumió el cargo de presidente encargado, ella asumió un activo rol en sus redes sociales. Y en un video expresó:

“Al igual que en tu vida, en la mía hay un hombre que decidió hacer lo que considera correcto, a pesar de los riesgos y peligros que esa decisión involucra. Tú has sido testigo de cómo su vida, la tuya y la de tu familia se ha visto condicionada en los últimos años”.

Uno de sus últimos mensajes en Twitter fue mucho más esperanzador:

“Pronto llegará la justicia y con ella la paz que tanto necestiamos. Pronto podremos reconciliarnos y volver a abrazar a nuestros seres queridos!”