Pulgoso pero con placa, así es este tierno perro que, abandonado a su suerte por alguien sin corazón, ha sido rescatado y ahora es el «compañero» de un policía de la CDMX. Ve a buscar los pañuelos una vez.

Todos los perros deben tener un hogar, un cariño y una familia que los proteja, pero lamentablemente todavía hay muchos animales que viven en las calles y no porque hayan nacido allí, sino por el desprecio de las personas que los abandonan. Al menos este perro fue encontrado por alguien que se merece su amor.

El agente Cuevas es parte de la Policía Bancaria e Industrial (PBI) que paseaba por las calles del Ayuntamiento Gustavo A. Madero de la CDMX cuando alguien se le acercó para decirle que alguien le había dejado un perro amarrado a un poste.

El hombre del uniforme encontró a este cachorro de color atigrado atado a un poste y con comida esparcida por el suelo. Primero solicitó el apoyo de la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) y en poco tiempo llegó el personal para ayudar al perro de tamaño mediano. Lo comprobaron y dijeron que estaba bien. Fue entonces cuando el oficial Cuevas pidió adoptarlo.

Todo lo que tuvo que hacer fue completar algunos formularios simples proporcionados por el personal de BVA. Además, le dieron recomendaciones para su cuidado e incluso una copia de la Ley de Protección Animal de la Ciudad de México.

Este rescate y adopción se plasmó en fotografías que se compartieron en las redes sociales y tocaron de inmediato a todos los usuarios de Internet. La vida es mejor con un perro, y todos felicitaron al oficial por su amabilidad, deseándole a él ya su nuevo «compañero» canino la mejor de las suertes. Y yo no estoy llorando… ¡tú estás llorando!