El coronavirus sin duda alguna sigue causando estragos y arrastrando consigo el dolor de millones de familias que día a día siguen llorando la pérdida de algún ser amado producto de esta terrible enfermedad.

Sobre todo los médicos que cubren en clínicas y hospitales la primera línea de contagio.

Tal es el caso de Gillian Vitor Reis un joven médico de tan solo 28 años de edad que perdió su vida tras una larga y dura batalla contra el covid-19 dejando una huella imborrable en el corazón de muchas personas por su humildad y su increíble corazón, un médico con un sin fin de cualidades pero la que más destaca es su humanidad y sentido de pertenencia.

Su vocación y amor por la medicina no le permitían hacer la vista gorda de la situación tan trágica que su país Brasil estaba sufriendo, motivo por el cual decide internarse en el área de cuidados intensivos de un hospital dedicado única y exclusivamente a tratar pacientes con coronovirus.

En diciembre del 2020 empieza a presentar algunos síntomas que llamaron su atención y tomó la decisión de hacerse una tomografía y quedó sin palabras al ver los resultados arrojados.

Sus pulmones habían colapsado completamente e inmediatamente empezó a sentir los fatídicos efectos del covid-19 y fue hospitalizado de emergencia.

Con casi un mes hospitalizado presentó neumonía y su estado era tan crítico que tuvieron que intubarlo.

“Fue el momento más duro por el que tuvimos que pasar porque como familia sabíamos que Gillian no quería entrar a UCI, él luchó con todas sus fuerzas para evitar ese momento pero su cuerpo no estaba respondiendo al tratamiento”. Comentó la hermana de Gillian, Giovana.

A pesar de que Gillian tenía pocos años ejerciendo su carrera de médico, no lo dudo ni un segundo al aceptar estar al lado de los especialistas encargados del cuidado de los pacientes con covid-19. Su partida fue muy inesperada pero es la inspiración de muchos.

“Su tiempo fue muy breve pero dejó una gran huella en todos nosotros, sus colegas y pacientes”.

Gillian es considerado por quienes lo conocieron como un “ángel” que dio su vida solo para salvar a otros.
Así como Gillian muchos otros médicos dieron y siguen dando su vida por cuidar la nuestra.

Esta pandemia nos ha demostrado el gran corazón y valentía de millones de médicos en el mundo entero que día a día siguen prestando su mano amiga con una atención única y sincera a personas con coronavirus.

Nuestros apoyo y respeto a cada uno de ellos.

No dejes de compartir esta publicación y sobre todo de seguir cuidando de ti para que así puedas cuidar de los demás, esta pandemia es una lucha de todos.