Luego de tener una hija asume su condición transgénero y comienza un proceso de cambio

Para muchas personas, sobre todo a los hombres, se les hace sumamente difícil llegar a aceptar que tienen una inclinación de género diferente a lo “normal”.
Es por esto que muchos creen que formando una familia o cumpliendo los parámetros establecidos por la sociedad está disforia cambiará.

“Aceptarme como lo que en realidad soy fue un proceso muy duro y difícil para mí”.

Rachel Doese vivió toda su vida en un cuerpo de hombre pero sintiéndose mujer, “el hecho de sentirme de esa manera y no poder exteriorizarlo me causó mucho estrés y depresión”.
Esto lo llevo a casarse con Lindsay con la finalidad de llenar un hueco en su vida, pero al año de haber nacido su primogénita decide no ocultarlo más y aceptar que es una mujer.

“Uno de los valores más importantes de la vida es amarte y aceptarte tal cual eres”.

Lamentablemente en la sociedad en la que vivimos ser y sentirte diferente a lo establecido como “moralmente correcto” es un pecado, siempre estamos en constantes críticas, sumergidos en un sin fin de prejuicios absurdos ya que tu condición sexual no define la persona que eres, mientras siempre tengas como guía respetar a los demás.

Rachel Doese a sus 30 años de edad luego de haber “formado su vida” decide no esconderse más y mostrarse al mundo como la mujer que siempre supo que era.
Luego de un aparente feliz matrimonio de tres años y del nacimiento de su pequeña Raelee decide darle fin a su relación y alejarse un tiempo de todos para aceptar lo que por años trató de esconder, y es allí cuando decide empezar con un tratamiento hormonal y al ver los cambios en su cuerpo da el gran paso de contárselo a familiares y amigos.

“Raelee estaba muy pequeña cuando empecé todo el proceso de cambio, para ella sigo siendo su papá aunque me acepta como soy ahora”.

“Hay veces en que me pregunta por qué uso maquillaje o vestidos, solo le respondo que es porque me gusta, ella me acepta y apoya así”.

La pequeña ha crecido en un ambiente de igualdad y libertad de exteriorizar lo que siente, ha desarrollado una mente abierta lo cual es un valor muy importante para poder respetar y ver a todos por igual sin importar su raza, religión o inclinación sexual.

Aunque vive actualmente en una zona muy conservadora de Estados Unidos Rachel dice jamás haber sentido odio o rechazo hacia ella lo cual a contribuido a que siga con su largo proceso de cambio.

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