Pensando que era una muestra de amor y confianza hacia su novia, el peruano Edwin Pichigua le dio una copia de las llaves de su casa, a pesar de que solo habían sido pareja durante un mes. Pero lejos de llenar la casa de abrazos, lo que logró fue que esta mujer, identificada como Lauri Granados Gutiérrez, llegara acompañada de dos tipos, al parecer familiares de los suyos, y vaciaron su casa. Con tan poco tiempo, todavía no conocía los trucos de su linda esposa y así fue.

Mientras él trabajaba, la mujer y sus acompañantes llegaron a la casa y comenzaron a vaciarla, por lo que algunos vecinos llamaron a Edwin para saber si se estaba mudando o qué estaba pasando. Sin embargo, cuando llegó, los ladrones incluso le habían quitado las cortinas y lo peor de todo, además de dejarlo sin nada, le rompieron el corazón.

Pensé que era amor genuino. Cuando llegué a casa noté que la cortina no estaba, cuando entré no había nada, ni lavadora, cocina, TV, muebles, ventilador ni mis platos. Gracias a mis vecinos y a la rápida actuación de la policía, pude recuperar mis cosas antes de que las vendiera mi expareja.

-Edwin

Afortunadamente, los vecinos tomaron los datos del camión en el que se llevaron los robados y así encontraron a los delincuentes y los objetos robados. La Policía informó que esta mujer, procedente de Venezuela, llegó a Perú hace dos años y durante el mes de su relación con Edwin, aprendió su rutina diaria para tener tiempo suficiente para completar el vuelo, pero no tenía los vecinos que la vigilaban.

Decimos «no todo el amor ni todo el dinero para la mujer» y ahora deberíamos añadir «no las llaves de tu casa», menos aún cuando apenas la conocemos desde hace un mes. Este hombre seguramente aprenderá su lección y la próxima vez no se dejará cegar por el amor, porque esta vez tuvo suerte, pero tal vez el resultado no sea tan feliz la próxima vez.