La pandemia del coronavirus ha sido autor de muchas noticias a lo largo de su período de emergencia global y en esta ocasión presentamos una en la que volvemos a ver la realidad superando a la ficción.

Joseph Flavill, un joven de 19 años que estuvo en coma durante 11 meses, finalmente despertó, pero su sorpresa llegó al enterarse de la existencia del coronavirus y las terribles consecuencias que la enfermedad ha dejado en el mundo. Además, se enteró de que había padecido esta enfermedad dos veces antes y que por suerte la había superado.

Cayó en coma el 1 de marzo de 2020 cuando lo atropelló un automóvil mientras conducía por Burton upon Trent, Staffordshire, Inglaterra, solo tres semanas antes de que las entradas al país comenzaran a bloquearse.

Este accidente lo dejó con una lesión cerebral traumática que lo dejó inconsciente de inmediato. Su familia no sabe cómo reaccionará ahora que está despierto. Sin embargo, está en observación y recuperación.

Es evidente que no sabe nada sobre la pandemia, ya que lleva 11 meses dormido. Su conciencia apenas está comenzando a mejorar, pero no es posible saber lo que sabe. La familia no sabe por dónde ni cómo empezar a explicar, ya que nadie esperaba lo que iba a pasar el año pasado.

Las videollamadas se han aliado para intentar explicarle al joven lo sucedido y es a través de ellas ya que no es posible que se le acerquen en persona por restricciones de salud.

Sus familiares suponen que cuando se despertó no tenía idea de por qué estaba ella allí. Además, están tratando de ayudarlo a empezar de nuevo poco a poco, pero por eso no explican del todo la pandemia. Quizás te estén esperando para tener contacto cara a cara para contarte todo lo que ha pasado.

El niño fue tratado en el Adderley Green Care Center en Stoke on Trent después de pasar por la primera etapa de su condición en el Leicester General Hospital. Joseph comenzó a responder con leves movimientos de piernas y brazos cuando le hicieron algunas preguntas y comenzó a hacer contacto con su familia y amigos comunicándose con sonrisas y parpadeos. Actualmente es capaz de seguir órdenes como tocarse los oídos y mover las piernas.

Aún queda mucho por hacer, pero el progreso que ha hecho es increíble. Se recupera en casa y se comunica con sus amigos a través de Facebook, con videos que tus amigos publican en tu muro. Todavía está un poco incrédulo sobre toda la situación, pero tal vez eso sea algo muy normal en este tipo de casos. Además, su familia propuso una campaña de recaudación de fondos para ayudar a pagar el tratamiento y la rehabilitación de Joseph.