No hay nada peor que la desaparición de un ser querido y al cabo de unas horas alguien llama pidiendo dinero o podrían acabar con su vida. Pero es aún peor si alguien se lo quita y nunca más lo vuelve a ver. Hace unos días se viralizó un video que es escalofriante en la columna vertebral ya que muestra a una niña de 11 años peleando contra un chico que quiere llevársela a la fuerza.

Mientras la niña de 11 años esperaba el autobús escolar en West Pensacola, Florida, un hombre detuvo su vehículo y salió con la intención de capturarla y llevársela, quién sabe con qué intenciones. Sin embargo, no confió en la niña para defenderse del ataque. Todo fue grabado por la cámara de seguridad de una casa vecina. Como eran las 7 de la mañana, las calles seguían vacías, lo que el secuestrador quiso aprovechar.

Afortunadamente, esta pequeña niña no se sorprendió y comenzó a empujar a quien estuviera tratando de someterla. Además, comenzó a golpearlo, a patearlo, bueno, hizo lo que pudo para evitar que se la llevara, lo que fue elogiado por Chip Simmons, el alguacil del condado de Escambia, porque por eso pudo correr hacia donde estaban sus padres y decirles. que esta pasando.

El video es realmente impactante, especialmente considerando lo que hubiera pasado si este tipo se hubiera llevado a la niña. Afortunadamente, corrió hacia sus padres, quienes inmediatamente llamaron a la policía. Mediante el registro, pudieron localizar el vehículo en el que viajaba. Además, tenían una referencia a cómo se ve físicamente, lo que facilitó su arresto.

La joven informó que hace unas semanas un hombre se le acercó y trató de hablar con ella en español. Además, la hacía sentir incómoda. Luego de informar esto a la escuela, la madre la acompañó a esperar el autobús escolar. Sin embargo, el día del intento de secuestro, ella no pudo acompañarlo, demostrando que el sospechoso la estaba observando, esperando el momento de atacar.

La policía ubicó el domicilio de Jared Paul Stanga, de 30 años, a quien identificaron como el responsable y ahora está acusado de intento de secuestro de una menor de 13 años, asalto agravado y agresión, por lo que podría pasar una buena temporada en la prisión. Por su parte, el alguacil señaló que este tipo de situaciones son muy raras en su condado, pero están dispuestos a frenar cualquier intento que pudiera volver a ocurrir.