El estrés en el trabajo puede causar graves problemas de salud, desde insomnio hasta crisis nerviosas, por lo que debemos hacer todo lo posible para reducirlo y cuidar nuestra salud.

La presión en algunos trabajos, especialmente en los trabajos de oficina, hace que las personas terminen cansadas y de mal humor al final del día. Parte de este estrés es causado por la distracción de los compañeros de trabajo que tienen mucho tiempo libre simplemente deambulando por la oficina buscando a alguien con quien charlar. Entonces, según un experto en salud, la solución parece algo obvia: debemos ignorarlos.

La psicóloga Ulrika Leons explica que cuando nuestros compañeros de trabajo nos distraen de nuestras actividades, perdemos nuestro ritmo de trabajo, nos toma de cinco a 25 minutos reenfocarnos al 100 por ciento en lo que estábamos haciendo y estas distracciones nos causan estrés.

Revisar frecuentemente el celular es otra distracción que interrumpe la velocidad de nuestro trabajo, y el ruido excesivo en la oficina también es un estresante en el trabajo:

No tratamos bien a nuestro cerebro en el trabajo. Estamos ocupados y distraídos todo el día con nuestros teléfonos inteligentes y relojes inteligentes, mientras intentamos trabajar de manera eficiente en una oficina ocupada. Terminamos vaciando nuestro cerebro.

Lo que podemos hacer para empezar a reducir las distracciones, dice Leons, es evitar a otras personas tanto como sea posible. El experto cree que es necesario mantener una cuidadosa distancia de sus compañeros para evitar distracciones.

Esto no significa que seas grosero y no hables con nadie. Simplemente significa que tienes que encontrar un lugar apartado para trabajar cuando sabes que tienes mucho que hacer.

Una estrategia simple es usar audífonos para que los demás sepan que está concentrado en una tarea. También reduce el ruido de la oficina y te ayudará a terminar la tarea al ritmo de tus canciones favoritas.

Otra recomendación de la psicóloga Ulrika es que organices tu día para hacer las tareas más complejas por la mañana. En las primeras horas del día, nuestro cerebro está más descansado y puede funcionar mejor que por la tarde.

Hablando de descansos, Leons también sugiere que cuando salimos de la oficina, nos tomamos un tiempo para nosotros mismos y literalmente no hacemos nada. Por lo general, cuando llegamos a casa queremos entretenernos viendo películas, leyendo o navegando por Internet y las redes sociales.

En lugar de descansar, le damos nueva información a nuestro cerebro. Tenemos que «apagarlo» de vez en cuando para darle un respiro extra, cerrando los ojos por un momento y tratando de aclarar nuestras mentes.

Trabajar con amigos es muy importante para divertirnos más en la oficina, pero también necesitamos aislarnos un poco de los compañeros por nuestra salud.