Definitivamente traer un hijo al mundo es un episodio que cambia tu vida para siempre. Desde el primer momento en que conoces la noticia de que estás creando vida dentro de tu vientre todo tu cuerpo comienza a experimentar un sin fin de cambios, desde tu aumento del apetito, largas horas de sueño y por supuesto el cambio físico que tu cuerpo transita a medida del pasar de los meses.

Es por esto que el reconocido artista Yehuda Devir quiso mostrarle al mundo de una manera simpática y muy colorida todo el cambio que viven como pareja por la llegada de su primer bebé.
Y ahora junto con su esposa Maya comparten con el mundo entero la grandiosa noticia de la llegada de su segundo bebé.

“Estamos verdaderamente felices porque sabemos que nuestra hija será la hermana mayor perfecta para su hermanito”.

En las siguientes ilustraciones el artista plasmó todo el proceso del primer embarazo de su esposa, los primeros pasos de su hija y ahora también la llegada de su segundo hijo.

Aunque como pareja se trata ser un poco más romántico y mantener viva la llama de la pasión, trayendo un bebé en tu vientre se hace un poco difícil.

El tiempo de calidad para ambos quedó en segundo plano.

El cuerpo de la mujer experimenta cambios físicos impensables. Todo el guardarropa necesita un merecido cambio mientras transitamos esos largos 9 meses.

El apetito desenfrenado que día a día nos hace vaciar el refrigerador, se despierta un hambre voraz y desmedida.
A fin de cuentas estamos comiendo por dos.

La cama nunca es lo suficientemente grande para nosotras y por supuesto las almohadas se quedan cortas para lograr darnos la comodidad perdida.

Y es que la barriga sigue creciendo y cada vez agota más. El simple hecho de respirar es un deporte de alto riesgo.

Hay que hacer un esfuerzo sobre humano para lograr salir de la cama cuando sientes que por fin conseguiste la posición perfecta para descansar.

Ahora bien, luego de dar a luz llega para la pareja el nuevo desafío de los primeros años de vida del bebé. Los cuales no dejan de ser complicados ni por un segundo.

Volver a sentirte cómoda con tu cuerpo es un proceso lento, por lo general esperamos volver a la normalidad al día siguiente de dar a luz pero la verdad nos da una cruel bofetada.

Hay días en los que la única solución aparente es esconderte por unos minutos en la habitación para respirar y comenzar de nuevo antes de colapsar.

Sobre todo cuando no has dormido bien en largos e interminables días.

Ahora la cama es un patio minado en donde no volveremos a ser solo dos.

Los momentos en pareja dejan de ser solo de dos y le dan la bienvenida a nuevos besos mojados llenos de baba.

Y que no se te ocurra descuidar al bebe por un segundo porque podrías lamentarlo.

La sorpresa de la llegada de cosas nuevas, momentos realmente únicos y irrepetibles.

El agotamiento acumulado que se disfruta mucho mejor cuando están juntos.

El terrible momento de las vacunas, un dolor necesario que no solo sufre y padece el bebé.

Las pequeñas heridas que se llevan con sus primeros pasos al intentar caminar.

Y es justo en ese momento en que te das cuenta que toda la casa constituye un peligro inminente.

¿Y la intimidad? Algo a lo cual acostumbrarse.

Las inesperadas travesuras están en todo momento sin aparente control alguno para despertarnos y mantenernos activos todo el dia.

Pero no hay nada mejor que el tiempo en familia. Es algo que no se cambia por nada en el mundo.

Sobre todo cuando llega la experiencia de nuevas etapas, que como padre te asustan por la incertidumbre que trae consigo pero te llenan el corazón de alegría.

Y ahora con la llegada de nuevos desafíos.

Cómo la llegada de un nuevo integrante a la familia.

Porque dentro de ti, muy en el fondo sabes que podrás, siempre sabrás cuál es el mejor camino en el transcurso de esta vida de padres caóticamente hermosa.

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