En algún momento de la vida hemos comprado algo con lo que nuestros padres, socios, hermanos o amigos no están de acuerdo y hacemos todo lo posible por disimularlo, tomando medidas extremas para conseguirlo.

Hoy os presentamos el caso de Hung, un chico que hizo algo que para muchos será un logro, pues justo después de haber tenido el lujo de adquirir y disfrutar de una nueva Play Station 5, se disfrazó de router Wi-Fi y incluso contrató a alguien para que se hiciera pasar por el técnico de instalación de la red.

Llevó la consola a casa y la puso junto al televisor. Quizás se pregunte por qué hizo esto, ya que mucha gente sabe exactamente cómo es una Play Station 5, pero aparentemente su familia no sabe mucho sobre tecnología y mucho menos sobre videojuegos.

Lo que completó el disfraz de la consola fue que cubrió hábilmente el logotipo de PS5 en la etiqueta Wi-Fi de la empresa que brindaba el servicio para que todo pareciera normal. La consola parecía un módem completo. De hecho, al ver su gran tamaño, su familia lo felicitó por esta gran idea, porque tal vez así tendrían una mejor señal.

Hung compartió su experiencia en sus redes sociales, diciendo que a principios de año, después de mucho tiempo, su familia descubrió que la señal de Internet estaba fallando, por lo que llamó al departamento de tecnología para que los revisaran.

Una hora después de la llamada, la empresa confirmó que el problema estaba en el módem, por lo que el personal vino a reemplazarlo por equipos de última generación, averiguando la mentira antes que toda la familia.

Al reemplazar el dispositivo real, la velocidad de Internet se ha mejorado drásticamente, superando todas las expectativas. Las reacciones de la gente en sus redes sociales no se hicieron esperar, haciendo comentarios en los que expresaron su gran admiración por lo que hizo.

Lo felicitaron y muchos se enorgullecieron del arte del engaño practicado frente a toda su familia, denotando la dedicación del hombre y posicionándolo como una leyenda de Internet.

Aquí creemos que la mentira tiene patas cortas y que no vale la pena sostenerlas, ya que siempre generan confusión y, sobre todo, desconfianza. Al contrario, la verdad y la sinceridad deben prevalecer siempre por encima de todo. No tenemos ninguna duda de que las intenciones de este hombre eran buenas, pero siempre es mejor decir la verdad.