Imagen Instagram: @antonellarios

A los 44 años, son pocas las mujeres que pueden lucir el escultural cuerpo de Antonella Ríos.

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La actriz tiene dos hijos, de 11 y 2 años y trabaja todo el día. Hace poco, de hecho, comenzó a trabajar en la radio Candela, de los mismos dueños de Mega, el grupo Bethia.

Bethia, valga aclararlo, es propiedad de Carlos Heller, el accionista mayoritario del club Universidad de Chile.

En esa radio comparte micrófono con José Miguel Viñuela y por eso mismo fue invitada al matinal de Mega, “Mucho gusto”.

Allí habló de la maternidad de una mujer madura. “Soy más consciente y menos aprensiva”, afirmó. “Me siento como la abuela de mi hijo”, dijo.

“Aunque los que trabajamos y hacemos miles de cosas, somos super culposos y sentimos la necesidad de entretenerlos”.

Pero en el panel querían saber más y le pididieron que contara detalles sobre cómo mantenía ese cuerpo.

“Estar así -afirmó- es una señal de autorespeto, de preocuparte de ti mismo. Por eso el ejercicio y la dieta yo los considero parte de mi trabajo. No puedo decir un día ‘ay, qué lata, hoy no voy al gimnasio”.

“Me preguntan harto cómo me mantengo”, reconoció, pero dijo que no quiere dar consejos de nutricionista ni de personal trainer. “Pero cuando uno tiene convicción, rigurodidad, tenacidad y entrega lo puede conseguir”.

ALGO QUE NO CONTÓ

Claro que Antonella se guardó en esa entrevista algo que ella misma reveló a fines del año pasado y que le ayudó a tener más seguridad en sí misma: se sometió a una vaginoplastía, también conocida como rejuvenecimiento vaginal.

Se trata de una operación que se hizo por un tema de salud y sexual.

La propia Antonella lo relató en el programa “No culpes a la noche” de Televisión Nacional.

Allí dijo que su zona íntima había comenzado a ceder después de su primer hijo y que llegó a tener algunos síntomos de incontinencia urinaria.

“Ahora hay más estrechez en esa zona y existe esa sensación de cuando uno no ha tenido hijos todavía. Me ha ayudado mucho y a nivel estético también. La parte estética es importante para vestirse, la ropa te queda mejor, me he sentido más cómoda, más segura”, compartió esa vez.

Esa intervención, más su trabajo diario en el gimnasio, su dieta y un asunto mental, de convencese sicológicamente de estar bien, tienen a la actriz no solo con una figura escultural, sino que además, contenta y en paz. Exterior e interior. Y se ve espléndida.