Es una historia que te hará perder toda fe en la humanidad. Honestamente, no pudimos encontrar ningún adjetivo que pudiera calificar lo que esta «familia» le hizo a su abuelo. En la mañana del martes 19 de enero lo dejaron a su suerte en las bancas que se encuentran junto a una explanada ubicada en el municipio de San Cristóbal, Ecatepec, México.

Habitantes del local alertaron a las autoridades sobre un anciano en estado aparentemente crítico que había sido abandonado en el andador Diego Huanitzin.

La persona fue identificada de inmediato como Don Felipe, de 79 años y residente en el barrio Vista Hermosa, ubicado en la primera plaza de esta ciudad.

Protección civil y paramédicos respondieron al llamado de la población y prestaron primeros auxilios a Don Felipe. Posteriormente llegó una ambulancia especializada en el traslado de pacientes con covid-19 y fueron ellos quienes lo trasladaron al Hospital Las Américas para una mejor atención.

El hombre dijo que un médico le aconsejó que se hiciera la prueba para determinar si estaba infectado con covid-19. Sin embargo, sus familiares decidieron no cuidarlo, lo que lo llevó a buscar ayuda por su cuenta, llegando así a la plaza, pues su cuerpo ya no le respondía y cayó exhausto en una maceta.

Además, personal municipal del DIF no esperó y se puso en contacto con la familia del hombre para abrir una investigación, recibiendo una respuesta rozando la inédita, ya que sus familiares han señalado categóricamente que no tenían ni el tiempo ni el dinero para hacerse cargo. de él.

El hombre será devuelto al registro DIF y permanecerá en el hospital en tratamiento. Luego se llevarán a cabo los trámites necesarios para determinar dónde recibirá el recibo.

Esta noticia se suma a otra transmisión de hace unos días sobre un hecho en Papalota, Tlaxcala, donde una anciana fue abandonada en un terreno baldío. La mujer exhibía síntomas de hipotermia cuando fue rescatada por la policía, que afortunadamente la localizó y luego llamó a los paramédicos para que la atendieran.

Este tipo de casos provoca indignación porque no es justo que estas personas reciban estos tratamientos, porque son seres humanos y tienen derecho a un trato digno.