No era bueno para el trabajo ni para el estudio, pero este criminal sabe hacer manualidades, así que armó una réplica de una pistola de cartón puro. No se sabe si se inspiró en un capítulo de ataque del arte o de El espacio Cositas.

Nadie pensaría que un ladrón podría cometer un robo real con un arma tan falsa, pero en México Mágico las cosas más surrealistas y distorsionadas son cotidianas, y este asalto de «cartón» se llevó a cabo en el Ayuntamiento. De Cuauhtémoc, en la CDMX.

Diego Hernández recortó un trozo de cartón, lo pintó para que pareciera una pistola y entró en una tienda de conveniencia en el barrio de Juárez. Con eso, señaló al gerente y le pidió que le diera el dinero que tenía en el libro mayor.

Quizás el gerente no trajo sus lentes o por miedo no pudo ver que lo estaban atacando con un trozo de cartón. Escuchó al ladrón y le dio dinero, pero tan pronto como este ladrón «armado» huyó, el gerente pidió ayuda a la policía.

Agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) se reunieron con Diego y lo detuvieron para un control preventivo. Encontraron el dinero que había robado de la tienda y su extraña pistola de cartón en una bolsa de pantalones.

Hoy, el delincuente de 19 años se encuentra a disposición de la Fiscalía de la CDMX por robo, aunque no se le puede sumar a un robo a mano armada ni portar armas como acusación.

Este ladrón tonto quería ser inteligente y ahora está tras las rejas por jugar «ping pong» con su pistola de cartón. Al menos se puso a trabajar para hacer su arma, no como ese otro criminal que quería robar una funeraria usando un plátano como una pistola.