Cuando éramos niños, nuestros padres, abuelos y tíos nos repitieron hasta el cansancio que no habláramos con extraños o no nos separáramos de ellos en ferias, tianguis o centros comerciales.

De hecho, es probable que en más de una ocasión hayamos deseado perdernos para hacer todo lo que se nos venga en gana que no hemos podido hacer y aunque la idea de desaparecer por completo de la faz de la tierra podría ser divertida, esta estremece a más de uno. Para demostrar e ilustrar más esto último, te presentamos diez casos de personas que desaparecieron y jamás se encontraron.

1. Frederick Valentich

Frederick Valentich era un piloto australiano del que no se ha sabido absolutamente nada después de que informó sobre la aparición de un ovni hace 40 años. Él contaba con 150 horas de vuelo y una gran variedad de instrumentos clase 4 con los que le era posible ver y volar durante la noche, pero en “meteorológicas visuales.”

El 21 de octubre de 1978, durante un vuelo de entrenamiento aproximadamente a las 7:06 p.m., informó al Control de Tráfico Aéreo de Melbourne que estaba siendo perseguido por una aeronave no identificada a unos 4500 pies. Sin embargo, en la torre de control le respondieron que no era posible porque no existían aviones con ese nivel, por lo que Valentich les describió lo mejor que pudo la apariencia de la aeronave, diciendo que era grande y estaba iluminada por lo que parecían ser cuatro luces de aterrizaje.

Además, informó que se movía a gran velocidad y que había pasado a unos 300 metros de altura. También dijo que esa aeronave no identificada tenía una especie de superficie de metal brillante con una gran luz verde y que se hallaba orbitando sobre él. De hecho, pensó que el piloto abordo de aquel artefacto estaba jugando con él.

Posteriormente dijo que tenía problemas con el motor de su avión y lo último que se le escuchó decir fue “¡No es un avión!”. Enseguida se cortó por completo la comunicación por un ruido no identificado, perdiendo por completo todo contacto con el hombre. Aunque hay muchas teorías sobre este suceso, absolutamente ninguna ha sido probada y su desaparición sigue siendo un gran misterio.

2. Lars Mittank

El 30 de junio de 2014, este joven de 28 años y un grupo de amigos viajaron a un balneario de Golden Sands, en Bulgaria, como parte de sus vacaciones. Durante su estadía se vio envuelto en una pelea contra otros cuatro hombres por un desacuerdo en un partido de fútbol, lo que le mereció la ruptura de un tímpano, por lo que el médico con quien acudió a consulta le aconsejó no volar con esa lesión y le recetó antibióticos.

Esto hizo que Mittak se quedara en Bulgaria. Después de que sus amigos regresaran a sus casas, el comenzó a actuar de forma muy extraña, por no mencionar paranoica. Hizo una llamada a casa que fue contestada por su madre y de manera desesperada le dijo que iban a llegar cuatro hombres a matarlo y que era necesario cancelar sus tarjetas de crédito.

El joven fue visto por última vez en el aeropuerto de Varna, donde fue captado por cámaras de CCTV aventando abruptamente su equipaje y huyendo del edificio, corriendo afuera del aeropuerto, saltando una valla y perdiéndose por completo en un campo. Posterior a esto, jamás fue visto de nuevo y desde entonces su desaparición ha sido objeto de diversas teorías.

3. Sneha Anne Philip

Sneha Anne Philip era una doctora que fue declarada como la víctima número 2571 de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, pues se creía que pudo haber muerto tratando de ayudar a las víctimas de estos ataques terroristas.

Aun con todo esto, nadie informó haberla visto ahí y su cuerpo no fue encontrado en ninguna parte. Además, ella desapareció el 10 de septiembre. Se pensaba que ella había pasado la noche en casa de una amiga, pero no regresó al día siguiente, por lo que surgieron todas las sospechas.

Su esposo Ron Lieberman realizó investigaciones acerca de su desaparición y descubrió que fue vista por última vez en una tienda departamental, esto lo confirmó por los movimientos de su tarjeta de crédito y los videos captados por la cámara de la tienda, ya que esta se encontraba muy cerca del World Trade Center y su centro de formación médica.

La familia de la mujer pensaba que había muerto durante los ataques del 11 de septiembre mientras intentaba auxiliar a otras víctimas. Además, solicitaron que fuera declarada víctima de los ataques, pero la petición fue impugnada porque su cadáver nunca fue encontrado.

Al mismo tiempo que se hacía una investigación paralela, se descubrió que contaba con una doble vida y que tenía problemas maritales, que peligraba su puesto en el centro de capacitación médica y también se encontraron pruebas de que mantuvo algunas aventuras con otras mujeres que llegó a conocer en bares lésbicos. Además, era conocida entre esa comunidad por el abuso de drogas y alcohol.

Algunos de los investigadores llegaron a la conclusión de que pudo haber sido asesinada por una de las mujeres con las que salió o que tal vez usó la coartada de los ataques terroristas para deshacerse de su anterior vida y dedicarse solo a una.

4. Los niños de Sodder

Los integrantes de la familia Sodder, residentes de Fayetteville, Virginia Occidental, eran George, Jeannine y sus nueve hijos. Durante la víspera de Navidad de 1945, Jeannine se despertó en más de una ocasión por la noche cuando recibió una llamada telefónica, escuchó un ruido sordo en el piso de arriba y la última vez fue cuando percibió un olor a humo en la casa.

Al percatarse de que se había iniciado un incendio en la casa, George y Jannine junto a cuatro de sus nueve hijos huyeron inmediatamente del inmueble, creyendo que sus otros hijos estaban atrapados en el piso de arriba porque las escaleras que daban hacia allá estaban totalmente cubiertas de llamas. De hecho, George intentó alcanzarlos a través de una ventana.

Cuando los bomberos llegaron al lugar, la casa no era más que un montón de escombros incendiándose y cenizas, por lo que la pareja asumió con gran dolor que habían perdido a cinco de sus hijos, pero su gran sorpresa llegó cuando no encontraron ni un solo rastro de ellos.

El jefe de los bomberos declaró que el fuego era suficientemente caliente como para incinerar completamente los cuerpos, pero los Sodder comenzaron a cuestionarse si sus hijos aún seguían con vida o si lograron salir de la casa. Sin embargo, no hubo ninguna información sobre su paradero.

5.  John David Gosch

Él era un chico de 12 años de edad de la ciudad de West Des Moines, Iowa y se dedicaba a repartir periódicos en su vecindario abordo de su bicicleta. El 5 de septiembre de 1982, sus vecinos no recibieron su diario en las puertas de sus casas, algo muy poco común, ya que el chico era muy responsable, lo que los llevó a preguntarse qué había pasado y alertaron a las autoridades inmediatamente.

Su bicicleta fue hallada bastante lejos de su casa junto con todos los periódicos en la canastilla. Hubo dos testigos que declararon haber visto a David hablando con un hombre que iba en un Ford Fairmont color azul con placas del estado de Nebraska.

Sin embargo, la policía de la época informó que no podía ser considerado como un caso de persona desaparecida hasta que pasaran 72 horas. Esto causó gran indignación y Noreen Gosch, la madre del chico, comenzó a creer que su hijo se había perdido para siempre por culpa de la lenta reacción de las autoridades y la política vigente.

Después de esto, la mujer comenzó a organizar manifestaciones y asambleas populares para exigir a las autoridades que se hiciera algo al respecto. Además, propuso un proyecto que denominó “Ley Johnny Gosch”, en el que se demandaba que la policía respondiera de manera inmediata a los informes de niños desaparecidos.

Luego de quince años de su desaparición, Noreen Gosch dijo haber recibido una visita de un hombre que no conocía, acompañado de un joven que podría haber sido David. Ella declaró que parecía estar bajo las órdenes de ese misterioso hombre e hizo énfasis en que no daría ningún informe acerca de su paradero.

Debido a la falta de pruebas y una cuestión relacionada con la estabilidad mental de la madre, este incidente no se tomó en cuenta y fue altamente cuestionado. Después de 38 años, David sigue desaparecido.

6. Anne-Elisabeth Hagen

Anne-Elisabeth Hagen era una mujer de 68 años, esposa de Tom Hagen, un multimillonario noruego con una fortuna valuada en dos mil millones de dólares, y fue reportada como desaparecida el día 31 de octubre de 2018.

Al principio, las autoridades creyeron que había sido secuestrada, ya que en la primera escena analizada se encontró una nota en la que se exigía un pago de nueve millones de euros en criptomonedas. Además, se mencionaba lo que le harían a la mujer si la policía se veía involucrada.

Aun con esto, la policía intervino e investigo exhaustivamente el caso, pero no encontró sospechosos o alguna pista que los condujera a algo más. Estuvo desaparecida durante 18 meses y no hubo comunicación por parte de los secuestradores. Sin embargo, el caso dio un gran giro cuando en 2020, las autoridades policiacas comenzaron sospechar del mismo Tom Hagen y fue arrestado.

Se cree que la nota de rescate fue escrita solo para desviar a los investigadores, pero Hagen ha refutado absolutamente todas esas afirmaciones. No hay información alguna sobre los paraderos de la mujer ni evidencia de si se encuentra viva o muerta, por lo que el caso no ha sido resuelto.

7. Brandon Swanson

Este chico de 19 años acababa de concluir el semestre de primavera en el campus Camby del Minessota West Community and Technical College en Marshall, Minessota. El 14 de mayo de 2008 después de celebrar el fin de semestre, se accidentó conduciendo su automóvil hacia una zanja. Afortunadamente, no resultó herido y llamó a sus padres para que fueran a auxiliarlo, pero no les dio su ubicación.

Lo único que les dijo fue que estaba cerca de Lynd, pero cuando llegaron al lugar, no pudieron localizarlo. Brandon permaneció al teléfono hablando con ellos aproximadamente unos 45 minutos mientras hacía señales con los faros del carro.

Sin embargo, sus padres no pudieron ver ninguna señal de él ni él a sus padres. Los padres del chico relatan que al final de la llamada, solo se le escuchó decir “¡Oh m**rda!” e inmediatamente se cortó la comunicación. No volvieron a saber nada de él.

El automóvil del muchacho fue encontrado en Tauton a 40 kilómetros del lugar donde Brandon había dicho que se encontraba, pero no había ninguna pista que indicara hacia dónde pudo haber ido.

En un principio se creía que se había ahogado en un río aledaño, pero su cuerpo jamás fue encontrado. Mientras tanto, sus padres comenzaron a presionar para que se instaurara la “ley Brandon”, en la que se requiere que las autoridades comiencen las investigaciones inmediatamente al momento en el que se reporta la desaparición de un adulto.

8. Lenny Dirickson

La mañana del 14 de marzo de 1998, Lenny y su hijo Jared desayunaban tranquilamente en un restaurante cerca de su casa cuando fueron interrumpidos por un hombre abordo de una camioneta, por lo que Lenny se levantó de su asiento para hablar con el extraño durante unos minutos. Luego volvió adentro y le dijo a Jared que iría con el hombre a Elk City, Oklahoma y Mobeetie, Texas para mostrarle los caballos que tenía a la venta. Esa fue la última vez que Jared vio a su padre.

Jared dio aviso a la policía cuando notó que había pasado mucho tiempo y su padre aún no volvía a casa. Pronto se descubrió que Lenny no anunció ninguna venta de caballos, por lo que se pensó que el hombre de la camioneta y su padre ya se conocían, pero para la policía no fue posible determinar si ese hombre era el responsable de la desaparición.

Lenny nunca fue encontrado, a pesar de que se han dado informes de dos avistamientos de él. Sin embargo, parecía que desaparecía cada vez que la policía arribaba al lugar para investigar. Las autoridades especulan que podría tratarse de una especie de “juego sucio” entre el hombre de la camioneta y él, quizá hasta Jared, pero no hay ninguna evidencia que pueda dar respaldo a esta teoría.

9. Brian Shaffer

El estudiante de 27 años de la Universidad Estatal de Ohio salió con sus amigos a celebrar que ya habían iniciado las vacaciones de primavera. Él tenía un amigo llamado William Florence, a quien conoció el 31 de marzo de 2006 en el bar Ugly Tuna Saloona cerca del campus sur.

Ellos dos salían a bares hasta que coincidieron con una amiga de William, Meredith Reed, quien se ofreció a llevarlos al lugar donde los amigos se habían conocido. Los tres fueron vistos en el bar aproximadamente a la 1:15 a.m.

Posteriormente, las cámaras captaron a Brian abandonando el lugar acompañado de dos mujeres y después de un buen rato, se despidió de ellas y regresó al bar. Sin embargo, esa fue la última vez que se le pudo ver, como si se hubiera esfumado en el aire.

Sus acompañantes intentaron contactarlo de nuevo, pero sin éxito alguno. Se retiraron del bar poco tiempo después, pensando que su amigo pudo haberse ido a su departamento sin avisarles. Shaffer y su novia tenían reservado un vuelo a Miami en los próximos días. Sin embargo, al no presentarse en el aeropuerto, fue reportado como persona desaparecida.

Las imágenes captadas por la cámara de seguridad del Ugly Tuna Saloona y otros bares aledaños no mostraron absolutamente ningún rastro de Brian después de las 2:00 a.m. y la entrada del bar era la única que podía utilizar, ya que era entrada y salida.

Por esta razón a los agentes de investigación les fue imposible determinar lo ocurrido y hasta el día de hoy siguen sin tener ninguna pista de su paradero. Existen varias teorías que indican que pudo haberse marchado para iniciar una nueva vida en algún otro lugar, pero carecen de evidencias.

10. Michael Dillard

Michael Dillard era un chico de 15 años, a quien normalmente se le veía muy contento, pues decía que estaba teniendo el mejor día de su vida. Sin embargo, el 12 de enero de 2018 su humor cambió totalmente.

Brittany Craft, su hermana, afirmó que Michael era un muchacho hiperactivo y pesadamente bromista en ocasiones, pero que ese día apenas cruzó palabras con su madre y ella cuando lo visitaron en su casa. Michael y sus padres adoptivos vivían en Calvin, West Virginia y visitaban a Brittany de vez en cuando, pero hablaban todos los días.

Aproximadamente a las 4:30 p.m. cuando él y su madre llegaron a casa después de haber ido al supermercado, Michael se fue para atrás de la casa sin decir absolutamente nada. Entrada la noche, con una tormenta y un descenso de temperatura de hasta 22 °F, su madre comenzó a preocuparse porque no llegaba e hizo la denuncia pertinente a las autoridades.

El chico fue buscado durante toda la noche, pero no lo encontraron por ningún lugar. Una semana y media después de que se hizo el reporte hallaron su chamarra a unos 300 metros de la casa. Esto les llevó a pensar que no pudo haber sobrevivido la noche. Sin embargo, eso nunca fue esclarecido, solo hay especulaciones y el caso sigue sin resolverse.

Se trata de lamentables casos de desapariciones, pero con un toque peculiar, pues no se encuentran pistas suficientes para darle fin a cada uno de ellos. Las desapariciones de personas son temas lamentables, en especial de este tipo. Hay que tener mucho cuidado de lo que sucede en nuestro entorno para evitar en la mayor medida de lo posible casos tan lamentables como estos.